La Audiencia Provincial de Murcia ha confirmado la sentencia dictada en abril pasado por un Juzgado de lo Penal que condenó, en una sentencia pionera en la Región, a dos años y medio de cárcel a los tres propietarios de un bar ubicado en Archena contra el que se presentaron casi cien denuncias por exceso de ruidos que afectó a la salud de seis vecinos de la zona.
El tribunal de la Audiencia, en el que ha sido ponente el magistrado Juan del Olmo, ha desestimado el recurso presentado por los acusados, Emilia Ibáñez Carulla, Ascensión García Juárez y SeErgio Ibáñez Mengual y se ha mostrado contrario a pedir de oficio un indulto para ellos.
Comenta la sala que “la pretendida solicitud de indulto parcial carece de razón alguna, especialmente cuando los acusados no han realizado comportamiento alguno dirigido a resarcir a los perjudicados ni a intentar disminuir los daños ocasionados o paliar los padecimientos de éstos”.
La Audiencia respalda la declaración de hechos probados que fijó el Juzgado de lo Penal en la que consta que la policía local de Archena llegó a realizar 50 informes-denuncias por los ruidos del local, mientras que 38 vecinos presentaron otras tantas denuncias en el Ayuntamiento y en la Consejería de Medio Ambiente.
Asimismo, se recogían también como hechos probados que “los acusados, durante los años 2003 hasta 2007, de forma consciente, reiterada y constante, se dedicaron a poner música todos los días de apertura a unos niveles de potencia muy por encima de los permitidos”.
Y añadía que esta contaminación acústica, constitutiva de un delito contra el medio ambiente, fue la causante de los estados de ansiedad y de las depresiones sufridas por seis de los vecinos afectados, a cada uno de los cuales deberán indemnizar con 10.000 euros.
Frente a lo alegado por los acusados en sus recursos respecto a que la contaminación acústica no era la causa de estas enfermedades, el tribunal señala que “la realidad es que la relación entre los ruidos provocados por el local denunciado, “Fraggel Rock”, y las lesiones que sufren es incontestable, como lo han acreditado psiquiatras y médicos forenses”.
Fuentes judiciales han indicado a Efe que contra esta sentencia no cabe recurso alguno, por lo que los acusados “previsiblemente tendrán que ingresar en prisión”