Las enfermedades infecciosas sensibles al clima son un problema de salud pública debido al aumento de la población y al cambio climático. Además, conforme se expande la interfaz de zonas rurales y silvestres, se aumenta la frecuencia de interacciones entre personas, animales, vectores de enfermedades y patógenos que impulsan enfermedades relacionadas con el medio ambiente (1).

Por otro lado, la transmisión y la prevalencia de enfermedades infecciosas se ven afectadas por los cambios en el clima a escala local y global, lo que hace imprescindible el uso de predictores ambientales para estimar el riesgo de enfermedad (2).

De ahí la importancia de los sistemas de pronóstico de enfermedades infecciosas sensibles al clima, los cuales nos permiten predecir los efectos de las condiciones ambientales en las respuestas a las enfermedades que tienen una gran demanda para la planificación de la salud pública y los sistemas de alerta temprana (3).

Un reciente artículo (4) que revisó las herramientas utilizadas en la literatura encontró solo 37 herramientas de software completamente desarrolladas para modelar enfermedades infecciosas sensibles al clima; la mayoría de las herramientas fueron creadas para enfermedades transmitidas por vectores, las cuales se centraron en la malaria, el dengue, el virus del Nilo Occidental y la fiebre del Valle del Rift. Por otro lado, también se encontraron herramientas que se aplicaban a enfermedades infecciosas con otros modos de transmisión, como las respiratorias, las transmitidas por los alimentos y las transmitidas por el agua.

Estos sistemas son herramientas estadísticas y modelos que predicen los brotes de estas enfermedades y ayudan a tomar decisiones en salud pública ofreciendo la oportunidad de identificar  la magnitud de dichas enfermedades y ayudando a cuantificarlas mediante paquetes de software como R o Python y con la contribución de diferentes perspectivas profesionales. Según algunos estudios, la gran mayoría de estos sistemas han sido creados en zonas  geográficas donde la enfermedad infecciosa de interés es actualmente endémica y para enfermedades transmitidas por vectores, habiendo escasez de herramientas para las enfermedades respiratorias, enfermedades transmitidas por los alimentos y enfermedades transmitidas por el agua. (4).

Sin embargo, estos sistemas pueden tener problemas para su implementación debido a las brechas tecnológicas, en la discrepancia de resultados o por las restricciones financieras, por eso actualmente se están proporcionando recursos para permitir que los investigadores que están desarrollando estos modelos trabajen en estrecha colaboración con los ingenieros de software para facilitar la creación de nuevas herramientas para servir a la comunidad en general.(5).

 

Referencias:

  1. Liu, X; Huang, Y; Xu, X et al. High-spatiotemporal-resolution mapping of global urban change from 1985 to 2015.Nat. Sustain. 2020; 3: 564-570
  2. Myers, MF; Rogers, DJ; Cox, J; Flahault, A; Hay, SI. Forecasting disease risk for increased epidemic preparedness in public health. Adv Parasitol. 2000; 47: 309-330.
  3. Stewart-Ibarra, AM; Romero, M; Hinds, AQJ et al. Co-developing climate services for public health: stakeholder needs and perceptions for the prevention and control of Aedes-transmitted diseases in the Caribbean. PLoS Negl Trop Dis. 2019; 13e0007772
  4. Sadie, J; Catherine, A el at. The current landscape of software tools for the climate-sensitive infectious disease modelling community. The Lancet Planetary Health. 2023; 7: E527-E536.
  5. Neta, G; Pan, W; Ebi, K et al. Advancing climate change health adaptation through implementation science. Lancet Planet Health. 2022; 6: e909-e918

 

Amor Escoz Roldán
Doctora en Ciencias de la Educación
Educadora Ambiental y Ambientóloga.