Es importante tener conciencia de que nuestro entorno requiere cuidados durante todo el año.

Sin embargo, es durante los meses de verano, en los que nos movemos más de nuestro entorno habitual. Ello conlleva carecer de las comodidades que nos permiten de una manera sistemática, tener los cuidados básicos para evitar la contaminación del medio, con basuras, aguas residuales o incluso ejecutando actuaciones que pueden poner en riesgo los lugares de mayor valor ecológico, que son habitualmente visitados, precisamente por su belleza y disfrute. A la vez que incrementamos la contaminación ambiental, ya que es la época en la que nos movemos más con vehículos, que pueden superar los límites permitidos de contaminación atmosférica, a la vez que se producen aglomeraciones de los mismos, dando elevados niveles de emisión e inmisión de contaminantes en zonas sensibles.

Evitar que dejemos los residuos en parajes de ensueño o que cómo consecuencia de negligencias corramos riesgos de provocar incendios o contaminaciones de acuíferos, forma parte de la concienciación que tendremos que trasladar a la población con el fin de que éstas actuaciones no deriven en desastres ambientales que de una u otra forma pueden repercutir en reducir o deteriorar los niveles de salud de la población.

En la época estival es importante continuar con las tres prioridades del consumidor ecológico. La regla de las tres R. La primera es reducir (consumir solo lo necesario); la segunda, reutilizar (reaprovechar los productos para darles una vida útil mayor); y la tercera, reciclar. Durante los periodos festivos, el consumo aumenta, en especial el de envases, y, por tanto, el número de residuos. De ahí la importancia de depositarlos en el contenedor correspondiente y no abandonarlos en entornos naturales.

Vamos a lanzar unos consejos muy sencillos que nos serán de gran utilidad a la hora de respetar el entorno, también en vacaciones.

  1. Utiliza el coche sólo si es necesario, dar un paseo hasta las playas o rutas en las que vayamos a desarrollar nuestra actividad es mucho más saludable que hacer un parking en medio de un entorno natural.
  2. Practica el turismo sostenible. Intenta moverte en transporte público, bici o caminando para contaminar menos y elige alojamientos respetuosos con el medio ambiente
  3. Sé responsable a la hora de consumir, infórmate de la procedencia de los productos que compras y prioriza aquellos que sean respetuosos con el medio ambiente.
  4. Al llegar a tu lugar de destino, localiza los contenedores de residuos y comprueba si los hay de reciclaje, recuerda: los envases de plástico, las latas y los briks van al amarillo, mientras que el papel y el cartón al azul.
  5. Si no los hubiera nunca abandones residuos en la playa o la montaña . Guarda los productos consumidos a lo largo del día y deposítalos posteriormente en el contenedor o papelera correspondiente.
  6. Tan importante como reciclar es reducir la cantidad de basura que generes.
  7. Reutiliza las bolsas de plástico tantas veces como puedas y, cuando ya no las vayas a usar, deposítalas en el contenedor amarillo.
  8. Si además vas a pasar unos días en un espacio natural protegido como una Reserva de la Biosfera o un Parque Nacional, es más necesario aún cuidar del entorno, porque la alteración de su ecosistema puede provocar daños irreparables.
  9. Cuidado con las colillas y cerillas. El verano es la época del año más propicia para la proliferación de incendios. No tires colillas o cerillas al caminar por el campo. Y menos desde un vehículo en marcha.
  10. Evita encender hogueras en el bosque. En todo caso, haz fuego sólo en los lugares permitidos y acondicionados, como áreas recreativas, y siempre y cuando no sople viento fuerte. Es fundamental apagar la hoguera completamente al abandonar el lugar. Si observas un foco con fuego, llama de inmediato al 112 para que se pongan en contacto con bomberos y guardas forestales.
  11. Durante las vacaciones no malgastes los recursos naturales, vigila tu consumo de agua y electricidad al igual que lo harías en tu propia casa.
  12. Ducharse en lugar de bañarse. Para combatir el calor estival, nada más ecológico que darse una refrescante ducha. Si optas por la ducha en vez de por la bañera, evitarás derrochar hasta 60 litros de agua al día.

Debemos cuidar entre todos del medio ambiente y seguir reciclando en vacaciones. Con sencillos gestos podemos hacer mucho para seguir disfrutando cada verano de la naturaleza que nos rodea.

 

Juana Ortega Membrive

Agente de Control Oficial. Representante del OSMAN en Jaén