Esta semana traemos un artículo invitado:

«Reflexiones sobre efectos del cambio climático en Comunidades Quilombolas de Sergipe, un Estado da Región Nordeste de Brasil»

El territorio de las Comunidades Quilombolas son una forma de realización de los logros de la comunidad afrodescendiente en Brasil, el resultado de varios modelo de resistencia a la esclavitud establecida en el período colonial y el reconocimiento de esta injusticia histórica.La llamada comunidad remanente del Quilombo es relativamente una nueva categoría social, es una fuerza social importante en el campo brasileño, dando nueva traducción a lo que se conoce como comunidades negras rurales.
El estado de Sergipe es una de las 27 unidades en Brasil y está situada en el noreste, tiene 75 municipios, entre ellos 29 han restantes comunidades quilombolas y todo en zonas rurales, muchos dependen de la agricultura familiar.De acuerdo con un estudio del Centro Internacional de Políticas para el Crecimiento Inclusivo (IPC-IG) del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), el cambio climático tendrá fuertes efectos negativos en la granja familiar en el norte y el noreste de Brasil en la próxima décadas, amenazando la seguridad alimentaria de estas comunidades rurales (ONU, 2016).
Según la encuesta, los efectos del cambio climático son una amenaza no sólo para la seguridad alimentaria de estas comunidades rurales – que tiene el índice de desarrollo mínimo histórico Humano (IDH) – como la producción de alimentos en el país, ya que la agricultura familiar representa la mayor parte de los alimentos consumidos a nivel nacional en Brasil.
El cultivo de algunos alimentos tendrá pérdidas y daños, y es que los efectos del cambio climático se presentan como una amenaza para la seguridad alimentaria en las comunidades de quilombos que se encuentran en las zonas rurales. Hay una necesidad de que los agricultores puedanadaptarse al aumento de lavariabilidaddel clima y hacerrecomendaciones al sector público para abordar el problema.
Además, hay un impacto del cambio climático en la calidad de las aguas superficiales debido a la degradación de la calidad del agua potable, provocando un aumento de las situaciones de riesgo en relación con el impacto potencial sobre la salud. Con respecto a la vulnerabilidad de la situación de los residentes de las comunidades quilombolas merece una mención ya que los datos socioeconómicos sobre la base de la información disponible en las familias quilombolas registradas en el Registro Único de Programas Sociales en el año 2013 muestran que el 54% no cuenta con saneamiento adecuado. Además, el 55,2% de los residentes no tienen ni siquiera el agua del grifo. (BRASIL, 2013).

Taciana Silveira Passos, enfermera y estudiante de máster de Salud y medio ambiente: