Los bosques son esenciales para nuestra supervivencia y bienestar. Los bosques limpian nuestro aire, agua y suelo y regulan nuestro clima, entre muchas otras cosas. Los árboles y bosques no siempre se asocian con paisajes urbanos. Sin embargo, allí también proporcionan servicios de valor incalculable, a menudo no visibles. Simplemente actuando como “oasis verdes” en nuestras selvas de asfalto, ofrecen esparcimiento y salud para muchos ciudadanos europeos.
A cuantos de nosotros nos gusta pasear a través de parques y espacios verdes en las ciudades, atender nuestros jardines y llenar la casa con plantas verdes? El acceso a ambientes verdes nos hace más felices y sanos. Los estudios científicos muestran que los bosques urbanos y los espacios verdes pueden ayudar a mejorar la salud física y el bienestar mental. Con más de tres cuartas partes de europeos viviendo en áreas urbanas, los árboles, bosques y espacios verdes significan más que nunca.
El cambio climático incrementa los riesgos para la salud
Las proyecciones de cambio climato prevén un incremento de entre 2 y 5ºC en 2100 en las temperaturas medias anuales en Europa. El mayor calentamiento se espera en el este y norte de Europa en invierno y en el sur en verano. Las olas de calor poseen riesgos particulares para los mayores y la gente que sufre enfermedades respiratorias y cardiovasculares. Durante la severa ola de calor de 2003, se registró un exceso de más de 70000 muertes en 12 países europeos. La calidad del aire a menudo se deteriora durante las olas de calor y por ello agrava los problemas de salud.
Los mayores son particularmente vulnerables a los impactos en salud del cambio climático. En Europa, la proporción de población de 65 o más años se ha incrementado desde el 10% en 1960 al 16% en 2010 y se estima en un 30% para 2060. Al mismo tiempo, el número de europeos que viven en áreas urbanas también está incrementando. Hoy cerca del 75% de la población de la Unión Europea ive en áreas urbanas y se espera que llegue al 80% en 2020. En esta sociedad cada vez más envejecida y urbanizada, los bosques y espacios verdes en áreas urbanas pueden ayudar a proteger a la gente de los impactos del cambio climático relacionados con la salud.
Los bosques urbanos enfrían las islas de calor urbanas
Los árboles y arbustos enfrían las áreas circundantes mediante diversos mecanismos. Sus hojas reflejan la luz y el calor hacia arriba y proporcionan sombrea, mientras que la transpiración libera agua al aire, lo que resulta en temperaturas más bajas alrededor de ellos. Estos procesos naturales pueden por tanto reducir parcialmente los impactos negativos de las olas de calor en áreas urbanas.
Los estudios que modelan temperaturas urbanas para los próximos 70 años, proyectan que en las áreas urbanas donde la cubierta verde se reduce un 10%, las temperaturas podrían incrementar en 8.2ºC por encima de los niveles actuales. Por otra parte, incrementar la cubierta urbana verde en un 10% podría restringir el incremento de temperatura a sólo 1ªC.
Los bosques mejorar la calidad del aire
Los bosques y espacios verdes mejorar la calidad del aire en áreas urbanas y rurales. Extraen un amplio rango de contaminantes del aire tales como partículas y óxidos de carbono, emitidos por ejemplo por el tráfico y la industria. Los árboles también ayudan a abordar el cambio climático – en un año, un árbol maduro absorberá cerca de 22 kg de dióxido de carbono de la atmósfera y a cambio libera oxígeno. Cada año, se estima que 1.3 millones de árboles retiran más de 2500 toneladas de contaminantes del aire.
Los bosques y espacios verdes contribuyen a la gestión de inundaciones
Los árboles y espacios verdes urbanos facilitan la infiltración de agua de lluvia en el suelo. Plantar árboles y desarrollar espacios verdes son pasos esenciales hacia el fortalecimiento de la infraestructura verde de Europa y contribuye a la gestión de inundaciones.
Los amplios beneficios sobre la salud de los bosques urbanos
Dar a los residentes urbanos la oportunidad y la posibilidad de disfrutar de un mayor acceso a espacios verdes seguros y reconectar con la naturaleza también tiene múltiples beneficios para la salud mental y física. Por ejemplo, un estudio sobre toda la población de Inglaterra mostró que aquellos que vivían más cerca de ambientes más verdes tenían tasas de mortalidad por todas las causas un 25% más bajas, incluso después de ajustar por impactos en la salud relacionados con la pobreza.
Otro estudio concluyó que cada 10% de incremento en espacio verde se asocia con una reducción en enfermedades equivalente a un incremento de 5 años en la esperanza de vida. Los bosques urbanos y espacios verdes fácilmente accesibles y seguros también tienen los siguientes beneficios sobre la salud, muchos de los cuales pueden ser especialmente importantes para los mayores:
El camino por recorrer: ¿más árboles y bosques urbanos?
A medida que la población europea envejece y se hace más urbanizada, es probable que los beneficios de los bosques para la “salud pública” se incrementen. En términos prácticos, ésto significa que muchas ciudades necesitan extender sus bosques y espacios verdes y hacerlos más seguros y accesibles. En consecuencia, la repoblación, plantar árboles y enverdecer el ambiente urbano debería tener un lugar central en la planificación espacial local y regional.
La gestión de bosques dentro y alrededor de los centros urbanos necesitará ser bien diseñada tomando en cuenta tanto consideraciones ambientales como la adaptación al cambio climático, como humanas, tales como el envejecimiento de la población.
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