Hace casi medio siglo que Adolfo Marroquín (Astorga, 1943) analiza e interpreta las variables que determinan la meteorología y el clima de Extremadura. Incluso para él, todo un experto en la materia, nevadas como la de ayer son toda una «anomalía», que una vez analizada, tiene su explicación en una causa de lo más mediática: el cambio climático.
-Está nevando en ciudades como Badajoz o Mérida, donde no nevaba desde el año 83, ¿cuál puede ser la explicación? -Es cierto que está nevando a nivel del mar en toda España. Por supuesto que se trata de una situación excepcional. Hace años que no vemos este tipo de nevadas en Extremadura, en muchas poblaciones, décadas. Todo esto hay que englobarlo en un contexto de cambio climático. Estas nieves son anomalías que demuestran que estamos en una época de cambio.
-La previsión meteorológica no contemplaba nieve en algunos lugares, ¿qué ha sucedido? -La cuota de nieve está ligada con la isocero (aquella altitud a la que si ascendiéramos encontraríamos una temperatura de 0ºC), pero no son coincidentes. Para que nieve no hace falta que las temperaturas estén por debajo de cero. Para estos días la cuota de nieve estaba fijada en torno a los 400 metros, pero al bajar la isocero se ha roto la cuota y ha llegado a nevar por debajo de los 160/170 metros, por eso ha caído nieve en zonas no habituales, como las Vegas del Guadiana. No se puede hablar de una gran nevada, pero sí que es algo excepcional.
-¿Qué ha pasado en diciembre para que se haya roto la dinámica de sequía y temperaturas medias? -Ha sido un mes fuera de lo común. Eso ha hecho que el invierno haya sido extraordinario, en cuanto a precipitaciones, pese a que octubre y noviembre hayan sido muy secos. Lo irónico es que el año 2009, en definitiva, ha terminado siendo seco pese a que muchos puedan pensar lo contrario.
-¿Está siendo un año raro, meteorológicamente hablando? -Sí que lo es, aunque las cosas tampoco son lo que parecen. Seguramente si le preguntásemos a alguien en la calle ahora mismo, nos diría que ha llovido lo que no está en los escritos, y no es así; y que ha hecho un frío tremendo, y tampoco es así. La temperatura ha estado, de hecho, todo el año un grado, por encima de los valores medios. Y en cuanto a las precipitaciones, el año se ha saldado en Badajoz con 436 litros, cuando lo normal son 483. Y en Cáceres, se ha cerrado 2009 con 456 litros, cuando lo habitual son 511. Lo que ha sucedido es que las lluvias se han concentrado en el mes de diciembre en el que, sólo en la capital pacense, por ejemplo, han caído 120 litros más de los acostumbrados. Eso no es bueno, porque lo importante de las lluvias no son las cantidades, sino su oportunidad. Que no llueva nada en once meses y de pronto, en diciembre, caigan 550 litros, es desastroso para la agricultura, la ganadería y hasta los pantanos, que tienen que terminar aliviando agua, que se desperdiciar, por tanto. Todo es consecuencia del cambio climático, se están desajustando los parámetros habituales.
-Los termómetros también han estado un poco locos… -Un, poco. El valor medio anual en Badajoz ha sido de 17,9 grados, mientras que el valor normal es 16, 8. En Cáceres se da exactamente la misma situación, los valores están un grado por encima de lo habitual. Ese dato no es nada despreciable. Las temperaturas han superado las estadísticas para los Observatorios de ambas capitales, tomando como referencia valores medios que se corresponden a datos recogidos desde 1881 en la capital pacense, y 1908 en la cacereña.
-¿Todas estas anomalías vienen determinadas por el cambio climático? -Todo está relacionado. El cambio climático no es solamente el calentamiento global planetario, es el efecto más divulgado pero no el único. Por supuesto que las temperaturas están subiendo y eso hace que cambie la circulación general atmosférica y eso tiene consecuencias. Una de ellas es la polarización de las precipitaciones, esto es la acumulación de las precipitaciones en periodos relativamente cortos situados entre secuencias muy secas. Eso es exactamente lo que ha sucedido ahora, que se han concentrado las lluvias en un mes y medio, aproximadamente. El clima se está calentando pero eso no quiere decir que vaya a dejar de haber frío. Lo que se están produciendo son anomalías térmicas que tienen consecuencias claras. Por ejemplo, hace un par de años se produjo la mayor concentración de heladas que se han registrado en 130 años en el Observatorio de Badajoz.
-El temporal de lluvia que envuelve la región parece ser algo excepcional, sin embargo, los más mayores aseguran que es algo que ya sucedía hace años, ¿llevan razón? -Sí que llevan razón. A veces la memoria es traicionera. Cuando se observan los valores de 130 años uno se da cuenta de que sí se repiten cosas, como los temporales, lo que pasa es que, a lo mejor, hace 80 años, así que poca gente vive para recordarlo. También pasa lo contrario, que la gente asegura que algo no sucedía en mucho tiempo y resulta que los datos indican que sólo hace siete años. La memoria es traicionera, los datos son indiscutibles.
-¿Va a continuar la inestabilidad? ¿Seguirá lloviendo y nevando en los próximos días? -Sí y no. Habrá interrupciones, pero de los próximos siete días, va a llover cinco o seis, en algunos casos de manera intensa. Lo cual no está mal para compensar el déficit y la sequía que veníamos arrastrando. Es más difícil que siga nevando, sin embargo.