Los límites legales que se establecen para la contaminación del aire, o para determinados contaminantes del aire, no siempre coindiciden con los recomendados por la Organización Mundial de la Salud.

En el caso de los que establece la Agencia de protección ambiental de Estados Unidos (EPA) para las partículas finas, pueden no ser suficientes para proteger a las personas mayores del riesgo de una muerte prematura en relación a la exposición a aire contaminado, según un estudio de la Escuela de Salud pública de Harvard TH Chan School.

El estudio, que se publica en Epidemiology, analiza datos de millones de personas mayores del Sureste de EEUU a lo largo de 13 años. Una de las observaciones que hace es que el riesgo de mortalidad se incremente con la concentración de partículas finas, incluso en aquellas regiones en las que los niveles estaban por debajo de los establecidos por la EPA.

Bajar los límites legales para garantizar la salud de la población puede no ser posible técnica o económicamente, pero desde luego constituye un tema a debatir y sobre el que trabajar.

«Leer resumen del estudio en la web de la Escuela de Salud pública de Harvard TH Chan School»